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Hablo como el río

El libro que os recomendamos hoy es una obra maravillosa que expresa y describe lo que pueden llegar a sentir los niños y niñas con tartamudez. Para algunos de ellos no es nada fácil expresar que les ocurre y este libro, con un lenguaje poético y apoyado por sus preciosas ilustraciones, es capaz de hacerte sentir dentro de esos momentos en los que las palabras se quedan atascadas y «echan raíces en tu boca» cada vez que intentan hablar.

El relato está escrito en base a las vivencias del autor con los consejos que le dio su padre de pequeño, palabras que le calaron profundamente y le ayudaron a poder afrontar diferentes situaciones que en su niñez le causaron mucha dificultad.

Me despierto cada mañana con los sonidos de las palabras a mi alrededor. Y no puedo pronunciarlas todas.

Un día, su padre lo recoge de la escuela, y juntos caminan por la orilla de un río, desde donde observan cómo el agua ondula, forma remolinos y choca contra las rocas. Allí, el pequeño descubre que ¡el río también tartamudea! No es una cura mágica, pero cuando las palabras se le presentan difíciles, solo tiene que pensar en la bravura del río para sentirse mejor.

Trabajando la parte de naturalización y aceptación con la familia, nos es indispensable que lean y vean estas ilustraciones. Les hace poder comprender que puede estar viviendo su hijo o hija, pero no es un libro solo para niños. Al final es una obra para todos los públicos, tanto para sentirse identificado como para que el resto de personas entienda qué es la tartamudez de una manera más profunda y emocional.

Si tenéis alguna duda o creéis que os podemos ayudar nuestro equipo de logopedas esta especializado en tartamudez y estaremos encantadas de poder ayudarte. Escríbenos a hola@hablandodetartamudez.com

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Terminología

Cuando hablamos de los momentos en los que se tartamudea más o menos ¿Qué términos utilizamos para definir nuestra fluidez o la de nuestros hijos?

Para nosotras esto es algo a lo que le damos mucha importancia ya que muchas veces escuchamos que, cuando la persona tartamudea más «habla mal» y cuando tartamudea menos «habla bien». Incluso aunque no utilicemos los términos delante de las personas o niños, el hacerlo ya condiciona lo que pensamos de la tartamudez.

Tanto en adultos como en niños utilizar estos adjetivos estigmatizan su habla y, por ello, el cómo se sienten con su tartamudez dando lugar a que afecte a su autoestima y a su capacidad de comunicar.

Es importante hacerles entender tanto a las personas que tartamudean como a su entorno que, con mayor o menor fluidez, el habla de la persona SIEMPRE VA A ESTAR BIEN. No es útil utilizar el bien y el mal, sobre todo en los más pequeños, ya que son palabras que pueden crear pensamientos negativos e inseguridades, ya que tartamudear no es algo que hagan a propósito y puede aparecer la frustración.

Lo correcto para nosotras y lo más amable es utilizar «hablar más fácil» o «hablar más difícil», incluso «hablar con más fluidez» o «hablar con menos fluidez» e incluso “tartamudear más” o “tartamudear menos”. Son términos que utilizamos a diario y que son más apropiados para que la comunicación sea más respetuosa.

Es bueno introducir estos términos de manera natural, porque también nos servirá para trabajar la aceptación. No debe ser un tema TABÚ. Podemos preguntar como ha sido hablar ese día o en un momento concreto, no hay que tener miedo a preguntar, hay que normalizar la tartamudez.

Recordad que nuestro equipo de logopedas esta especializado en tartamudez y estaremos encantadas de poder ayudarte. Escríbenos a hola@hablandodetartamudez.com

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¿Qué son las anticipaciones?

Cuando nos referimos a las anticipaciones en la tartamudez estamos hablando de un cúmulo de pensamientos que presenta la persona que tartamudea ante una situación comunicativa en las que tiene que intervenir.

Normalmente, cuanto más tiempo se haya pasando sin intervención, el aprendizaje ante esos pensamientos y emociones que siente la persona con su tartamudez se van afianzando y pueden tornarse más y más negativos.

Ante una situación en la que la persona tiene que presentarse, hablar delante de un grupo grande, pedir comida, hablar por teléfono y un largo etc. ya que cada persona tiene su propia escala de dificultad, comienza a anticipar que podría pasarle, «voy a tartamudear», «no me va a salir bien», » se van a reír de mi». Como os hemos dicho antes, normalmente son pensamiento disfuncionales que no ayudan a la persona a afrontar la situación y, además, generan un aprendizaje negativo que, cuando pueda volver a repetirse la situación aflorarán de nuevo.

Todas estas anticipaciones generan unas conductas secundarias, que pueden variar de una persona a otra, pero sobre todo aparecen conductas de evitación. La persona deja de hacer o decir cosas y, por lo tanto, esto afecta a su calidad de vida.

Para nosotras, trabajar estas anticipaciones es primordial y nuestro objetivo siempre será minimizarlas e intentar que esa anticipación se convierta en positiva, » tengo que decir mi nombre y voy a utilizar esta técnica», «voy a darme unos segundos antes de hablar para que me salga más fácil», «no pasa nada si tartamudeo».

Al final, lo que sentimos influye en nuestro pensamiento y éste en cómo actuamos y es ahí donde debemos trabajar y, como dijo Barry Guitar, «En el tratamiento de la tartamudez los pensamientos, emociones y actitudes asociados a la persona que tartamudea deben ser entendidos y la terapia tiene de incluir, para algunas personas que tartamudean, ayuda en estos aspectos para tener éxito.”

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Stuttering- Barry Guitar

Este es otro apartado dentro de este espacio que queríamos compartir con todos vosotros y es el de mostraros diferentes libros o manuales que consideramos imprescindibles para profesionales o pacientes.

Hoy os vamos a hablar del libro «Stuttering» de Barry Guitar, tiene diferentes versiones pero el contenido es el mismo. Barry Guitar es una persona que tartamudea y que se dedica a investigar sobre la tartamudez. Podéis encontrar muchas investigaciones publicadas, además trabaja con población que tartamudea.

Este libro nos proporciona una descripción general de la etiología y el desarrollo de la tartamudez, detalla los últimos enfoques para una evaluación y tratamiento precisos y proporciona nuevos estudios de casos y videos en línea que ilustran diferentes niveles y formas de tratar la tartamudez.

El libro, que explora una variedad de entornos de práctica, cubre la práctica basada en evidencia, el asesoramiento, los IEP y los dispositivos de asistencia y se ha actualizado exhaustivamente para abordar todas las metodologías actuales.

  • Los últimos hallazgos en genética, epigenética, imágenes cerebrales, control sensoriomotor, lenguaje y emociones brindan a los estudiantes una visión actualizada de la tartamudez.
  • Un nuevo capítulo sobre Aprendizaje explica cómo se desarrolla la tartamudez, cubre los elementos clave del tratamiento en diferentes edades y detalla los efectos del condicionamiento clásico, operante y de evitación.
  • La perspectiva teórica del autor se amplía y se conecta con los fundamentos del tratamiento.
  • La cobertura ampliada incluye consideraciones multiculturales en la evaluación y los últimos procedimientos de tratamiento para trabajar con clientes en edad escolar, adolescentes y adultos.
  • Videos adicionales en línea de niños y adultos ilustran los procedimientos de evaluación y tratamiento.

Para nosotras es un libro muy completo, aunque no esté en español y casi que lo consideramos «la biblia» de la tartamudez.

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La tartamudez como “una perdida de control”

«El impacto de la atribución causal en las actitudes estigmatizantes hacia una persona que tartamudea».

Como ya dice el título, podríamos caracterizar a la tartamudez como “una perdida de control” y así la define Scott Yaruss en este estudio. Cuando trabajamos con adultos es muy importante explorar este aspecto, ya  que esto generalmente genera conductas de escape y evitación.

“Este estudio investigó el impacto de proporcionar explicaciones causales de bajo control (biológico) y alto control (psicoconductual) para la tartamudez en una variedad de variables relacionadas con el estigma, que incluyen la culpa, la ira, la distancia social, los estereotipos, la aversión, la simpatía, la voluntad de ayudar y las percepciones de potencial de recuperación para una persona hipotética que tartamudea. Ciento sesenta y cinco estudiantes universitarios leyeron una de las tres viñetas que describen a una persona que tartamudea con diferentes descripciones sobre la causa de la tartamudez (bajo control, alto control y un grupo de control en el que no se dio ninguna explicación) y respondieron una serie de preguntas.

La explicación controlable de la tartamudez condujo a más culpas en comparación con la explicación incontrolable y sin explicación. La explicación controlable resultó en niveles más altos de ira y estereotipos en comparación con ninguna explicación. No hubo diferencias significativas entre las explicaciones incontrolables y ninguna explicación sobre ninguna de las variables de interés relacionadas con el estigma. Las explicaciones incontrolables aumentaron el pesimismo en comparación con las explicaciones controlables.

 La familiaridad y la cercanía autoinformadas con las personas que tartamudean se relacionaron significativamente con actitudes más positivas hacia una persona que tartamudea. Reducir la creencia de que la tartamudez es causada en última instancia por factores psicoconductuales reducirá la culpa hacia las personas que tartamudean. Sin embargo, proporcionar explicaciones biológicas para la tartamudez no es eficaz para reducir el estigma, en comparación con ninguna explicación y podría aumentar el pesimismo pronóstico. 

Deben proporcionarse explicaciones biológicas para la tartamudez para informar a los clientes y a la sociedad sobre los hallazgos de la investigación actual; sin embargo, esta información debe brindarse con cuidado y equilibrarse con la evidencia de que las personas que tartamudean pueden progresar mucho con una terapia adecuada y personalizada que aborde la multidimensionalidad del trastorno.

Como resultado de la lectura de este documento, los lectores podrán:

1. Describir cómo las atribuciones causales pueden afectar las actitudes hacia las personas con discapacidades

2. Resumir los efectos de brindar una explicación biológica para la tartamudez sobre las actitudes estigmatizantes hacia una persona que tartamudea

3. Resumir los efectos de proporcionar una explicación psicoconductual de la tartamudez sobre las actitudes estigmatizantes hacia una persona que tartamudea.

4. Discutir cómo la familiaridad y la cercanía hacia las personas que tartamudean se relacionan con las actitudes estigmatizantes hacia una persona que tartamudea»

Es vital proporcionar toda la información posible a los pacientes que tartamudean sobre qué es lo que les ocurre. Esto servirá de ayuda para entender que les ocurre y que no aparezcan aspectos negativos sobre su habla ya que afectará a su autoestima y generará conductas secundarias.

Por la experiencia que tenemos, la atención temprana en casos de tartamudez generan una aceptación y naturalización de su habla que minimiza la aparición de estigmas hacia ésta.

En el caso de los adultos, es uno de los puntos fuertes a trabajar, ya que afecta de manera directa a su fluidez y a su calidad de vida.

Puedes leerlo en el siguiente enlace:

https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0021992416300028

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TIPS para la tartamudez

Como os contábamos en la primera publicación donde os hablábamos de otros tips para la tartamudez:» ¿Qué podemos hacer para que la comunicación con una persona que tartamudea sea lo más positiva posible?»

Hoy os dejamos otras 5 pautas o tips para fomentar la normalidad de la persona que tartamudea y que se sienta cómoda ante diferentes situaciones y contextos:

  1. Respeta los turnos, reduce la presión del tiempo. A las personas que tartamudean les ayuda a hablar más fácil cuando el oyente les presta atención y no hay interrupciones. Además reduce la prisa por terminar de hablar y el querer decirlo muy rápido. Es muy complicado para las personas que tartamudean meterse en conversaciones ya iniciadas o buscar el momento para hablar u opinar, por ello, si se respeta el turno de palabra es más fácil que participen en una conversación. Es un aspecto muy importante que hay que trabajar desde pequeños, con la persona y el entorno.
  2. Mantén un ritmo de habla pausada. Especialmente en niños más pequeños ya que es muy fácil que copien el modelo de habla y esto les va a favorecer a la fluidez. Los niños son esponjas y tienden a copiar a los adultos, si en casa acostumbran a escuchar y a hablar con un ritmo pausado será más probable que lo establezcan en su habla. Con los adultos también es positivo ya que no sentirán esa presión del tiempo y ayudará a su fluidez.
  3. No meterle prisa para que termine de hablar. Como os estamos contando en los tips de hoy, la prisa por terminar o decir las cosas en un determinado tiempo no favorece la fluidez de las personas que tartamudean, pero además, el meterle prisa, ya sea un niño o adulto, puede crear experiencias negativas en su habla debido a que, dado que no va a favorecer su fluidez es probable que tartamudee. Además, esto puede generar conductas secundarias y que la persona no quiera hablar en situaciones de este tipo.
  4. No interrumpas. Esta acción va a cortar la fluidez de la persona y volver a iniciar lo que quiere decir seguramente le resulte difícil. Queremos crear experiencias positivas en la comunicación de las personas que tartamudean, por ello, una escucha activa y respetando los turnos va a ser muy favorable.
  5. No lo obligues a hablar. Hay momentos y situaciones de mayor o menos dificultad para la persona que tartamudea, además, junto a la variabilidad de ésta, hace que existan momentos en los que la persona no tenga tanta fluidez o no se sienta cómoda y es algo que debemos respetar, sean niños o adultos. Por ejemplo, la Navidad es un momento del año en el que hay mucho contacto social y esto puede aumentar la presión para las personas que tartamudean.

Esperamos que os hayan servido y que podáis brindar una comunicación positiva a las personas que tartamudean.

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Intervención con adultos

En muchas ocasiones recibimos llamadas o visitas con la pregunta: “¿También trabajáis con adultos?” Porque claro, parece que la logopedia es solo para niños, pero no es así. La logopedia NO TIENE EDAD. Y, concretamente en la tartamudez, tampoco, un logopeda especializado siempre podrá ayudarte.

Es frecuente que una persona adulta ya haya tenido experiencias anteriores con otros tratamientos o logopedas, así hay veces que “tiran la toalla” o piensan que ya no hay nada que hacer, porque esos tratamientos previos no han tenido resultados o han sido muy temporales. Aunque el hecho de llamar o consultarnos, significa que siguen teniendo la “esperanza” de que hay algo en sus manos que les permitirá mejorar su calidad de vida.

 Como profesionales, cuando trabajamos con adultos, ver la evolución y lo que logran es muy gratificante ya que, juntos,  conseguimos conocer mejor su habla, cambiar el concepto que tienen de ellos mismos y de su tartamudez, perder miedo a tartamudear, etc . Todo ello, junto con técnicas para conseguir más fluidez, hacen que su calidad de vida aumente. 

 Siempre hay que dar una oportunidad al tratamiento, buscando profesionales que puedan ayudarte y tenga formación actualizada en tartamudez.  Se debe comprender que los tratamientos actuales que aportamos a nuestros pacientes están basados en evidencia científica y clínica y que tenemos años de experiencia en este campo. Abordamos los objetivos que previamente pactamos entre paciente-logopeda, conociendo nuestra forma de hablar, la tartamudez y qué situaciones nos resultan difíciles para poder trabajarlas.

  Por todo lo anterior, la intervención con adultos SÍ ES EFECTIVA. Dotaremos a nuestros pacientes del conocimiento sobre la tartamudez siendo capaces de identificar y explicar el proceso de habla y estructuras anatómicas para entender y manejar mejor su habla. Tenemos que tener en cuenta que las personas se enfrentan a diferentes situaciones comunicativas a lo largo de su día; entrevistas de trabajo, reuniones sociales y laborales y un largo etc. Además, en ocasiones, han atravesado muchas experiencias previas con su tartamudez que no son positivas. Por ello, es importante que se sientan valorados y escuchados, es nuestro objetivo principal ayudarles a eliminar esos prejuicios y estigmas que le ha generado su tartamudez y enseñarles diferentes técnicas y herramientas que les ayudarán a tener un habla más fácil y que sean capaces de hablar en cualquier lugar, en cualquier situación y con cualquier persona de manera eficiente y efectiva y sin sentimientos negativos asociados a su manera de hablar, ya que la aceptación es una parte muy importante en la intervención.

No obstante, cada tratamiento es totalmente diferente, individualizado y adaptado a la persona, así que, si quieres más información, no dudes en contactar con nosotras en hola@hablandodetartamudez.com o en el 692 777 844, estamos encantadas de escucharte y ayudarte.

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TIPS para la tartamudez

¿Qué podemos hacer para que la comunicación con una persona que tartamudea sea lo más positiva posible? Aquí os dejamos 5 pautas o tips para fomentar la normalidad de la persona que tartamudea y que se sienta cómoda ante diferentes situaciones y contextos:

  1. Mantener el contacto visual aunque tartamudee. Esto demuestra que estamos interesados en nuestro interlocutor. Daremos confianza en si misma a la persona que tartamudea y demostraremos comodidad. El contacto visual es parte de una buena comunicación.
  2. No dar consejos de «tranquilo», «respira», «piensa» o «habla despacio». Es un error que se suele cometer ya que cuando la persona tartamudea nos da la sensación de que quiere hablar rápido o que no sabe lo que quiere decir. Esto no es cierto ya que la persona que tartamudea sabe perfectamente lo que quiere decir. Habrá veces que pueda estar nerviosa pero no siempre va a ser así y tampoco tiene problemas en su respiración. Con todos estos mensajes, la persona puede entender que algo negativo pasa y realmente tampoco ayudan.
  3. Fomentar experiencias positivas en el habla haya más o menos fluidez. Cuando una persona que tartamudea nos está contando algo es importante valorar el mensaje. Seguramente sea algo importante que quiera compartir y es necesario que entienda que nos interesa, da igual que tartamudee más o menos. Hay veces que cuando contamos algo con mucha emoción o ilusión aparezca más la tartamudez pero lo importante es lo que implica para nosotros.
  4. No terminarle las palabras y las frases. Como decíamos antes, la persona que tartamudea sabe perfectamente lo que quiere decir o expresar, sólo tenemos que darle un poco más de tiempo. Terminar sus palabras o frases puede dañar su autoestima y sus ganas de comunicar además de transmitirles prisa, algo que no va a ayudar a su tartamudez.
  5. No hacerle repetir cuando ha tartamudeado. Debido al carácter multifactorial de la tartamudez, si hacemos repetir a la persona lo que ha dicho otra vez podría ponerse más nerviosa además de que pueda pensar que su mensaje o palabra no es válido debido a que lo ha tartamudeado.

Es realmente una ayuda para la comunicación de las personas que tartamudean que estas conductas se repitan. Os dejaremos otros tips en el siguiente blog.

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Nuestras logopedas hablan: “¿Cómo sé si mi hijo tartamudea?”

La intervención temprana es muy importante para saber discernir si el niño tartamudea o tiene disfluencias típicas. El profesional al que acudáis no debe decir “ya se pasará, es normal”, tiene que valorar si hay factores de riesgo, entre los que se encuentran: qué tipo y frecuencia de disfluencias en el habla está teniendo, si hay conductas asociadas (como tensión y gestos) y cómo afecta este habla tanto al niño como a la familia.

Si notamos alteraciones en la fluidez de su habla, como repetir sonidos, bloquearse o incluso frustrarse al intentar hablar, puede ser que el niño este empezando a tartamudear.

El habla empieza a desarrollarse los dos primeros años de vida y, entre los 2 y 5 años, pueden empezar a darse complicaciones en la fluidez debido a la complejidad que empiezan a tener las construcciones del lenguaje.

Así pues, es importante hacer un buen diagnóstico diferencial porque, aunque es verdad que es normal y evolutivo que puede haber un periodo determinado en el desarrollo del lenguaje en el que haya falta de fluidez, no podemos dar por hecho que el caso de nuestro hijo sea ese. Siempre es preferible consultar con un profesional especializado y actualizado en tartamudez que os dé la información adecuada y ayude a esclarecer vuestras dudas.

Pero, ¿qué factores de riesgo de tartamudez tenemos en cuenta? En pocas palabras, serían los siguientes:

  • Género: ser niño
  • Antecedentes familiares: tener al menos un familiar con tartamudez
  • Edad de inicio: después de los 5 años
  • Tiempo que ha pasado desde el inicio: más de 8 semanas con disfluencias (incluyendo periodos de habla sin tartamudez)
  • Variabilidad: que la tartamudez “vaya y venga”
  • Temperamento: niños muy sensibles o muy rígidos
  • Comorbilidades: tener otras dificultades en el habla o en el lenguaje
  • Tipología de las disfluencias: tener bloqueos y/o repeticiones
  • Preocupación de los padres: mostrar ansiedad o nerviosismo
  • Consciencia y preocupación del niño: tener conductas como dejar de hablar
  • Reacciones físicas: hacer gestos o movimientos con la cara o el cuerpo.

Todos estos criterios deben ser valorados por un especialista, no dudéis en consultar y no os conforméis con el “ya pasará, es normal”. La atención e intervención temprana siempre es la mejor opción, NUNCA es contraproducente.

Esperamos que os haya resultado útil esta publicación, y tanto si sois familiares como profesionales, podáis ayudar a la persona que tartamudea de la mejor manera posible.

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Videos de interés

Hoy os vamos a hablar de videos. Y os preguntaréis, ¿de videos? Pues si, porque son un recurso audiovisual muy muy útil en tartamudez. Tanto para niños como para adultos. Los videos nos permiten ver, oír y hablar con naturalidad y normalidad de la tartamudez. Nos ayudan a trabajar la concienciación, el autoconcepto y la desensibilización. Por ello os vamos a dejar el enlace de dos videos que usamos mucho y os contamos un poco sobre ellos.

Este video es un recurso audiovisual que nos gusta mucho mostrar tanto a personas que tartamudean y personas que no tartamudean. Plasma una evidencia real de lo que puede llegar a sentir una persona ante una situación que, para los demás, nos puede resultar muy cotidiana y normal comunicativa, pero para la persona que tartamudea puede tratarse de un momento muy difícil y que puede generar experiencias negativas.

Es muy útil para concienciar a las personas de lo que puede llegar a ser la tartamudez para una persona, y nos puede hacer entender mejor esos momentos. Nos sirve para la desensibilización de la tartamudez, una parte del tratamiento imprescindible para obtener resultados.

Bruno Villegas fundador de Habla Libre, una organización de apoyo a personas con tartamudez, nos da su testimonio acerca de su tartamudez y su experiencia con ella durante su vida. 

“El nos hablará sobre cómo superó sus miedos y logró transformarlos en motor de su vida Bruno, ha tenido que convivir con la tartamudez desde los 4 años, docente e investigador en tartamudez. Además, es presidente y fundador de «Habla Libre”, una organización de apoyo-mutuo que fomenta una comunidad con grupos de apoyo para personas que como él, también tartamudean. Él nos hablará sobre cómo superó sus miedos y logró transformarlos en motor de su vida.”

¿Los conocíais? ¿Qué os han transmitido?

Si eres una persona que tartamudea o un profesional que quiere mejorar en su ámbito, en Hablando Logopedia tenemos logopedas especializadas en tartamudez y trastornos de la fluidez que estarán dispuestas a ayudarte.

Escríbenos a hola@hablandodetartamudez.com, llámanos al 692 777 844 o visítanos en Murcia pasándote por alguno de nuestros tres centros ubicados en Juan de Borbón, Infante o San Antón.